Heridas
Cuando las heridas de tu alma se notan en tu cuerpo empiezas a sentir el dolor de aquello que suponías que ya habías olvidado… sufre, llora, vive tu tristeza y después… cuando hayas sacado la presión contra tu corazón, levántate y sigue tu camino. Toma tu camino, firma el documento de la valentía y revístete de tu fuerza; ora con fé y abandonate en los brazos de Dios. No habrá mapa que te guíe a un sitio seguro… el mapa lo harás tu. Construye tu vida, como quieras pasar el resto de tus días; vive y disfruta las consecuencias buenas o malas que tú mismo sembraste y cosechaste. WoLF